Respuesta rápida: Las várices vulvares (venas dilatadas en la zona genital) aparecen en cerca de 1 de cada 10 embarazadas, sobre todo en el segundo y tercer trimestre. Surgen por la presión del útero sobre las venas pélvicas y los cambios hormonales. Causan pesadez, pero suelen mejorar solas tras el parto y se alivian con compresión y reposo.
Notar venas abultadas en la zona genital durante el embarazo asusta, y es natural: aparecen donde menos se esperan y en una etapa ya de por sí llena de cambios. La buena noticia es que las várices vulvares son una condición común, casi siempre temporal y manejable. El Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza, angiólogo y cirujano vascular en Monterrey certificado por el Consejo Mexicano de Angiología, explica a continuación por qué salen, cómo distinguirlas de otras molestias y qué medidas las alivian.
¿Qué son las várices vulvares y por qué salen en el embarazo?
Las várices vulvares son venas dilatadas que aparecen en la vulva (los labios mayores y menores) durante la gestación. Se desarrollan por la suma de varios factores que ocurren de forma natural en el embarazo:
- •Presión del útero: al crecer, el útero comprime las venas pélvicas y la vena cava inferior (la vena grande que regresa la sangre al corazón), aumentando la presión venosa en la pelvis.
- •Cambios hormonales: la progesterona relaja las paredes de las venas, lo que facilita que se dilaten.
- •Más volumen de sangre: durante el embarazo el volumen sanguíneo aumenta de forma notable, lo que añade carga al sistema venoso.
- •Predisposición: la herencia, el aumento de peso y los embarazos previos o múltiples elevan la probabilidad. Quienes ya tuvieron várices en las piernas son más propensas.
¿Cómo sé si es una várice vulvar y no otra cosa?
El síntoma más típico es una sensación de pesadez o presión en la zona genital, que empeora al final del día o tras estar mucho tiempo de pie. Muchas mujeres lo describen como una «plenitud» o hinchazón en el área. El dolor puede ser sordo y constante, o aparecer como punzadas; suele mejorar con el reposo y al elevar las piernas. A la vista, se notan venas prominentes, azuladas o violáceas en la vulva.

El descanso y la elevación de las piernas alivian la pesadez durante el embarazo.
Conviene diferenciarlas de otras condiciones frecuentes en el embarazo:
¿Cuándo debo acudir al especialista?
Aunque suelen ser benignas, conviene una valoración cuando:
- •El dolor se vuelve severo o interfiere con tus actividades diarias.
- •Aparece dolor intenso y súbito con enrojecimiento, calor o sensibilidad marcada en la zona, lo que podría indicar una tromboflebitis superficial (vena inflamada con un coágulo), una complicación poco frecuente.
- •Las várices persisten o empeoran semanas después del parto.
La mayoría de las várices vulvares mejoran solas en las primeras semanas tras el parto. Si no lo hacen o si los síntomas afectan tu calidad de vida, una evaluación especializada aclara el panorama. Si te interesa el tema más amplio, puedes leer sobre las várices en el embarazo: causas, prevención y cuándo consultar .
¿Qué estudios sirven para diagnosticarlas?
En la mayoría de los casos basta con la evaluación clínica : la historia y la inspección visual son suficientes para el diagnóstico. Cuando se necesita más detalle, el estudio de elección es el ultrasonido dúplex (una ecografía que muestra cómo circula la sangre). Permite evaluar el flujo en las venas pélvicas y vulvares, identificar puntos de reflujo (fuga de sangre hacia atrás) y descartar una trombosis (coágulo en una vena). Es completamente seguro durante el embarazo.
En casos puntuales, cuando se sospecha compromiso de venas pélvicas profundas, puede usarse resonancia magnética, que suele reservarse para después del parto. Las várices pélvicas merecen atención propia: aquí puedes conocer los síntomas de várices pélvicas que se confunden con otros problemas .
¿Cómo puedo aliviarlas durante el embarazo?
Durante la gestación, el manejo se centra en medidas conservadoras (sin cirugía) para aliviar molestias:
- •Medias de compresión diseñadas para embarazadas, que reducen la presión venosa y la sensación de pesadez.
- •Fajas de soporte maternal con apoyo perineal, que redistribuyen el peso del útero y alivian la presión sobre las venas pélvicas.
- •Elevar las piernas por encima del nivel del corazón varias veces al día, durante 15 a 20 minutos.
- •Compresas frías en la zona, para un alivio temporal del dolor y la inflamación.
Después del parto, si las várices persisten y dan síntomas, pueden considerarse tratamientos definitivos como la escleroterapia (inyección que cierra la vena) o la ablación láser endovenosa, técnicas mínimamente invasivas que el especialista evalúa según cada caso.

Las várices visibles pueden valorarse con ultrasonido para definir el mejor manejo.
¿Se pueden prevenir? Hábitos útiles en el embarazo
No siempre se evitan por completo, pero estos hábitos reducen su aparición y alivian los síntomas:
- •Controla el aumento de peso siguiendo las indicaciones de tu médico.
- •Mantén actividad física apropiada, como caminar o nadar, que favorece la circulación.
- •Evita estar de pie o sentada en la misma posición por períodos largos.
- •Usa ropa cómoda y no restrictiva en cintura y piernas.
- •Duerme del lado izquierdo para reducir la presión sobre la vena cava inferior.
- •Eleva las piernas durante el reposo y mantente bien hidratada.
- •Prefiere calzado cómodo con buen soporte en lugar de tacones altos.
Si este es tu caso, vale la pena saber que un segundo embarazo y las várices pueden empeorar y qué puedes hacer al respecto con prevención temprana.
Preguntas frecuentes
¿Las várices vulvares desaparecen después del parto?
En la mayoría de los casos sí. Suelen mejorar de forma espontánea en las primeras semanas tras el parto, al desaparecer la presión del útero. Si persisten varias semanas después, conviene una valoración.
¿Son peligrosas para el bebé o el parto?
Generalmente no. Son una condición benigna que causa molestias pero rara vez complicaciones. Aun así, cualquier dolor intenso y súbito con enrojecimiento debe revisarse, porque puede indicar una vena inflamada.
¿Puedo usar medias de compresión normales?
Para la zona vulvar son más útiles las fajas de soporte maternal con apoyo perineal. Las medias de compresión ayudan con las piernas; tu especialista puede indicarte la combinación adecuada para tu caso.
¿Qué especialista trata las várices vulvares?
El angiólogo y cirujano vascular es el médico indicado para diagnosticar y tratar las enfermedades de las venas, en coordinación con tu ginecólogo durante el embarazo.
Si tienes molestias por várices vulvares en el embarazo o si persisten tras el parto, una valoración con ultrasonido aclara qué pasa y qué te conviene. Agenda tu valoración con el Dr. Heredia y recibe orientación personalizada.
Sobre el autor — Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza Angiólogo y Cirujano Vascular en Monterrey, certificado por el Consejo Mexicano de Angiología, con más de 15 años de experiencia y formación internacional. Más de 700 reseñas de 5 estrellas en Doctoralia. Perfil verificado: Doctoralia .
Última actualización: junio de 2026.
Aviso: la información de este artículo es educativa y no sustituye la consulta médica.
Fuentes: Society for Vascular Surgery / American Venous Forum, Clinical Practice Guidelines on the care of patients with varicose veins (Journal of Vascular Surgery); European Society for Vascular Surgery (ESVS), Management of Chronic Venous Disease; Cochrane Database of Systematic Reviews, Interventions for varicose veins and leg oedema in pregnancy.
