Recibir un diagnóstico de diabetes puede generar muchas preguntas al mismo tiempo. Entre los cuidados que el equipo médico suele mencionar desde el principio, la revisión de los pies ocupa un lugar importante, aunque no siempre queda claro por qué ni qué significa en la práctica. Este artículo explica qué debe ocurrir durante esa primera exploración profesional, qué información aporta y cómo te ayuda a conocer tu punto de partida para cuidar tus pies a largo plazo.
Por qué la primera revisión de pies importa desde el diagnóstico
La diabetes afecta dos sistemas que protegen los pies de forma silenciosa: la circulación y la sensibilidad nerviosa. Ambos pueden comenzar a verse comprometidos antes de que aparezca cualquier síntoma evidente. Por eso, la exploración inicial no busca tratar un problema ya visible, sino establecer una línea de referencia: saber cómo están tus pies hoy para detectar cambios en el futuro.
Esta primera revisión también permite clasificar el nivel de riesgo de cada persona. No todos los pacientes con diabetes recién diagnosticada tienen el mismo punto de partida; algunos llegan con años de glucosa elevada sin saberlo, mientras otros son detectados en etapas muy tempranas. Conocer ese punto de partida orienta la frecuencia de seguimiento y las medidas preventivas que tienen más sentido para cada caso.
Qué evalúa el especialista durante la exploración inicial
Una revisión completa de pies en el contexto de diabetes recién diagnosticada incluye varios componentes que se complementan entre sí. No es solo mirar la piel; es una evaluación estructurada que combina observación, palpación y pruebas funcionales.
Evaluación de la circulación
El especialista palpa los pulsos del pie y del tobillo para valorar si la sangre llega con suficiente fuerza. En algunos casos se realiza el índice tobillo-brazo, una medición sencilla que compara la presión arterial en el tobillo con la del brazo. Este dato ayuda a identificar si existe algún grado de enfermedad arterial periférica, una condición que puede estar presente sin síntomas y que influye directamente en la capacidad de cicatrización.
Evaluación de la sensibilidad
La neuropatía diabética puede reducir la capacidad de sentir presión, temperatura o dolor en los pies. Para detectarla, se utilizan herramientas simples como el monofilamento de Semmes-Weinstein, un hilo de nailon que se apoya sobre distintos puntos del pie para verificar si el paciente lo percibe. También puede evaluarse la sensibilidad vibratoria con un diapasón. Si quieres entender mejor por qué los pies pueden arder o perder sensación, puedes leer por qué arden los pies con la diabetes.
Inspección de la piel, uñas y estructura del pie
Se revisa la piel en busca de resequedad, fisuras, callos, zonas de presión o cambios de coloración. Las uñas también se inspeccionan, ya que alteraciones como engrosamiento, cambio de color o infección por hongos pueden representar una puerta de entrada para infecciones más serias. La estructura del pie, incluyendo deformidades como juanetes o dedos en martillo, se documenta porque determina los puntos de mayor riesgo de rozadura.
Estratificación del riesgo
Con toda esta información, el especialista clasifica el pie en una categoría de riesgo. Esta clasificación no es un juicio, sino una herramienta práctica: indica con qué frecuencia conviene repetir la revisión y qué medidas preventivas son prioritarias para esa persona en particular. Las guías internacionales del Grupo de Trabajo Internacional sobre el Pie Diabético ofrecen un marco de referencia ampliamente utilizado para esta estratificación.
Quién realiza esta revisión y con quién coordinarla
La revisión inicial de pies puede ser realizada por el médico que lleva el control de la diabetes, pero cuando hay hallazgos relacionados con la circulación, como pulsos débiles o un índice tobillo-brazo alterado, la valoración por un angiólogo y cirujano vascular aporta información más detallada. En Monterrey, el Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza atiende este tipo de evaluaciones dentro del contexto del cuidado vascular del pie diabético.

El trabajo en equipo entre el médico internista o endocrinólogo, el podólogo y el especialista vascular es lo que permite un seguimiento integral. Ninguna especialidad sustituye a las otras; cada una aporta una perspectiva distinta sobre el mismo pie.
Señales que requieren atención urgente, no una cita programada
Aunque este artículo habla de revisiones preventivas, es importante distinguir cuándo la situación no puede esperar. Si en cualquier momento observas alguno de los siguientes signos, acude a urgencias de inmediato:
- •Un pie o pierna que de repente se pone frío, pálido o azulado y duele intensamente
- •Una herida que no cierra, que huele mal o que muestra enrojecimiento que se extiende rápidamente
- •Fiebre acompañada de inflamación o pus en el pie
- •Pérdida súbita de sensación o de movimiento en el pie o la pierna
Estos síntomas pueden indicar isquemia aguda, infección grave o sepsis, situaciones que requieren atención hospitalaria inmediata. En esos casos, no esperes una cita ni intentes manejar la situación en casa.
Lo que la revisión no reemplaza: el autocuidado diario
La exploración profesional establece el punto de partida, pero el cuidado cotidiano ocurre en casa. Revisar los pies cada día, mantener la piel hidratada, usar calzado adecuado y no caminar descalzo son hábitos que complementan el seguimiento médico. Para aprender cómo hacer una revisión diaria de forma práctica, puedes consultar la guía de revisión de pies en 5 minutos.

También es importante atender a tiempo cualquier cambio en las uñas, ya que las infecciones por hongos en personas con diabetes pueden progresar más rápido de lo esperado. Puedes leer más sobre este tema en el artículo sobre hongos en pies y uñas con diabetes.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia debo repetir la revisión de pies después de la primera?
La frecuencia depende del nivel de riesgo identificado en la exploración inicial. Una persona sin alteraciones de sensibilidad ni circulación puede revisarse una vez al año, mientras que alguien con neuropatía o antecedente de úlcera puede necesitar revisiones cada uno a tres meses. Esta decisión la toma el equipo tratante con base en los hallazgos individuales, no en un calendario universal.
¿La revisión de pies duele o es incómoda?
No. La exploración es indolora y no invasiva. Las pruebas de sensibilidad con monofilamento o diapasón son completamente inocuas. La palpación de pulsos y la medición del índice tobillo-brazo tampoco generan molestia significativa. Es una revisión que puede realizarse en consulta sin preparación especial.
¿Qué pasa si en la primera revisión encuentran algo alterado?
Un hallazgo en la primera revisión no significa que ya hay una complicación grave; significa que se identificó a tiempo algo que merece seguimiento o intervención preventiva. Dependiendo del hallazgo, el especialista puede recomendar estudios adicionales, ajustar el calzado, referir a otro especialista o simplemente aumentar la frecuencia de revisiones. El objetivo es actuar antes de que aparezca una lesión, no después.
Valoración individual como punto de partida
Cada pie diabético tiene su propia historia. La primera revisión profesional es la oportunidad de conocer la tuya: saber cómo está tu circulación, qué tan preservada está tu sensibilidad y qué factores merecen atención prioritaria. Esa información convierte la incertidumbre del diagnóstico reciente en un plan concreto y personalizado.
Si tienes diabetes recién diagnosticada y aún no has tenido una revisión vascular de tus pies, o si tienes dudas sobre los hallazgos de una exploración previa, puedes solicitar una valoración con el Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza, angiólogo y cirujano vascular en Monterrey. Visita la página de contacto o Agendar valoración con Dr. Heredia para resolver tus dudas.
Referencias científicas
Las siguientes guías se presentan como lecturas de respaldo para profesionales y pacientes interesados en profundizar en el tema. No se atribuyen a ellas afirmaciones específicas de este artículo más allá de lo que sus títulos indican.
- •International Working Group on the Diabetic Foot. (2023). IWGDF Guidelines on the prevention and management of diabetic foot disease. Disponible en:
- •International Working Group on the Diabetic Foot. (2023). IWGDF Guideline on offloading foot ulcers in persons with diabetes. Disponible en:
