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¿Por qué da trombosis? Las 3 causas que explican casi todos los casos

¿Por qué da trombosis? Las 3 causas que explican casi todos los casos

29 ago 2026·Publicado por Dr. Gerardo Heredia·9 min de lectura

Cuando alguien recibe un diagnóstico de trombosis, o cuando un familiar la ha padecido, la primera pregunta que surge es casi siempre la misma: ¿por qué da trombosis? Es una pregunta completamente válida, y entenderla no solo calma la angustia, sino que puede marcar una diferencia real en la prevención. La buena noticia es que la ciencia médica tiene una respuesta clara y bien documentada desde hace más de 170 años, y el Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza, Angiólogo y Cirujano Vascular y Endovascular en Monterrey, la explica a sus pacientes como punto de partida de cualquier valoración.
Casi todas las trombosis venosas se explican por la combinación de tres factores conocidos como la tríada de Virchow : sangre que fluye lento, sangre que coagula de más, y daño en la pared de la vena. Comprender cómo funcionan estos tres elementos —y cómo se suman en la vida cotidiana— es el primer paso para tomar decisiones informadas sobre tu salud vascular.

Los 3 factores que explican por qué da trombosis

En 1856, el médico alemán Rudolf Virchow identificó que la formación de un coágulo dentro de una vena no ocurre por azar. Siempre hay uno o más de tres mecanismos involucrados. Hoy, más de un siglo y medio después, esta tríada sigue siendo el marco clínico más sólido para entender y prevenir la trombosis venosa profunda (TVP).
1. Flujo lento de la sangre (estasis venosa). Cuando la sangre deja de circular con normalidad, se acumula en las venas y aumenta el riesgo de que las plaquetas se aglomeren y formen un coágulo. Esto ocurre durante inmovilidad prolongada: un vuelo de más de cuatro horas, reposo en cama por enfermedad o cirugía, o jornadas largas sentado frente a una pantalla. El músculo de la pantorrilla actúa como una bomba que impulsa la sangre hacia el corazón; cuando no se mueve, esa bomba se detiene.
2. Sangre que coagula de más (hipercoagulabilidad). Algunas personas tienen una tendencia genética a que su sangre coagule con mayor facilidad. Esto se conoce como trombofilia y puede ser hereditaria o adquirida. El embarazo, el uso de anticonceptivos hormonales, ciertos tipos de cáncer, enfermedades autoinmunes y algunos medicamentos también alteran el equilibrio natural de la coagulación, inclinando la balanza hacia la formación de coágulos.
3. Daño en la pared de la vena (lesión endotelial). El interior de las venas está recubierto por una capa de células llamada endotelio, que en condiciones normales tiene propiedades anticoagulantes. Cuando esa pared se daña —por una cirugía, un golpe, la inserción de un catéter o la inflamación crónica— se activan señales que favorecen la coagulación local. Las venas con insuficiencia venosa crónica o várices también presentan cambios en su pared que incrementan este riesgo.

Cómo se suman los riesgos en la vida real

Ninguno de estos tres factores actúa de forma aislada en la mayoría de los casos. El riesgo real de trombosis surge cuando dos o tres de ellos coinciden en el mismo momento. La siguiente tabla de escenarios ilustra cómo se acumulan:
  • •
    Cirugía de cadera + anticonceptivos hormonales + vuelo largo: los tres factores de Virchow presentes simultáneamente. Riesgo muy elevado.
  • •
    Embarazo + reposo por complicación obstétrica: hipercoagulabilidad fisiológica del embarazo más estasis venosa. Riesgo significativo.
  • •
    Trombofilia hereditaria + viaje de más de 8 horas: predisposición genética más inmovilidad prolongada. Riesgo moderado-alto.
  • •
    Hospitalización prolongada + cáncer activo: dos factores que con frecuencia coexisten y elevan considerablemente el riesgo.
El Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza evalúa este perfil de riesgo de forma individualizada en cada paciente, porque la misma combinación de factores puede tener un peso diferente según la historia clínica de cada persona.

Factores modificables y no modificables

Una distinción importante para la prevención es separar los factores que se pueden cambiar de los que no. No son modificables la edad avanzada, la predisposición genética a la trombofilia, el antecedente personal o familiar de trombosis, y ciertas enfermedades crónicas. Sí son modificables la inmovilidad prolongada, el tabaquismo, el sobrepeso, el uso de ciertos medicamentos hormonales sin supervisión médica, y la deshidratación durante viajes largos.
Conocer cuáles factores aplican a tu caso permite diseñar una estrategia de prevención que tenga sentido para tu vida, no una lista genérica de recomendaciones.

Síntomas que pueden indicar una trombosis

La trombosis venosa profunda puede presentarse con dolor o sensación de pesadez en la pantorrilla o el muslo, hinchazón en una sola pierna, enrojecimiento o calor localizado, y en algunos casos una vena visible y endurecida. Sin embargo, en aproximadamente la mitad de los casos la TVP no produce síntomas evidentes, lo que la hace especialmente importante de detectar en personas con factores de riesgo conocidos.
La complicación más grave es la embolia pulmonar , que ocurre cuando un fragmento del coágulo viaja hacia los pulmones. Sus señales de alerta incluyen dificultad para respirar de inicio súbito, dolor en el pecho y sensación de falta de aire al hacer esfuerzo mínimo. Ante cualquiera de estos síntomas, es necesario buscar atención médica de inmediato.

¿Cuándo acudir con un especialista vascular?

No es necesario esperar a tener síntomas para consultar a un angiólogo. Una valoración preventiva está indicada si tienes antecedente familiar de trombosis, si has tenido un episodio previo, si estás planeando una cirugía mayor, si usas anticonceptivos hormonales y tienes otros factores de riesgo, o si realizas viajes frecuentes de larga duración.
El Dr. Heredia recomienda que las personas con dos o más factores de riesgo simultáneos no esperen a que aparezcan síntomas para buscar orientación especializada. La prevención personalizada es siempre más efectiva que el tratamiento de un evento ya establecido.

Estudios diagnósticos que puede recomendar tu médico

El estudio de primera elección para confirmar o descartar una trombosis venosa profunda es el ultrasonido dúplex venoso , un estudio no invasivo que permite visualizar el flujo sanguíneo y detectar coágulos con alta precisión. En casos seleccionados, el médico puede solicitar análisis de sangre como el dímero D , que orienta sobre la actividad de coagulación, o estudios de trombofilia para identificar predisposiciones genéticas.
Estos estudios no reemplazan la valoración clínica: su interpretación siempre debe hacerse en el contexto de la historia completa del paciente.

Opciones de manejo según el perfil de cada paciente

El tratamiento de la trombosis venosa profunda puede incluir anticoagulantes orales o inyectables, cuya función es evitar que el coágulo crezca y prevenir nuevos episodios. En casos específicos, el especialista puede evaluar procedimientos endovasculares para eliminar el coágulo de forma más directa. La duración del tratamiento y el tipo de anticoagulante dependen de la causa identificada, la extensión del coágulo y las características individuales del paciente.
Ningún tratamiento es universal ni infalible. El manejo se define caso por caso, con base en evidencia clínica actualizada y en el perfil de riesgo-beneficio de cada persona. El Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza, con formación internacional en Nueva York, Londres, Brasil y Alemania, y certificado por el Consejo Mexicano de Angiología, acompaña a sus pacientes en este proceso con información clara y sin presiones.

Prevención personalizada: cómo traducir la tríada de Virchow en hábitos concretos

Entender por qué da trombosis permite actuar de forma específica. Algunas medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo, según el perfil de cada persona, incluyen:
  • •
    Levantarse y caminar cada dos horas durante viajes largos o jornadas de trabajo sedentario.
  • •
    Mantenerse bien hidratado, especialmente en vuelos o climas cálidos.
  • •
    Usar medias de compresión graduada cuando el médico lo indique, especialmente en viajes o postoperatorio.
  • •
    Informar a tu médico sobre todos los medicamentos que tomas, incluyendo anticonceptivos hormonales.
  • •
    Realizar estudios de trombofilia si tienes antecedentes familiares de trombosis sin causa aparente.
  • •
    Mantener un peso saludable y evitar el tabaquismo, que daña directamente la pared de los vasos.
La prevención no es una lista de prohibiciones. Es un plan que tiene sentido cuando se construye con base en tu historia clínica real.

Preguntas frecuentes sobre por qué da trombosis

¿La trombosis puede dar sin ningún factor de riesgo? Es poco frecuente, pero puede ocurrir. Cuando una trombosis aparece sin una causa evidente, se denomina trombosis idiopática o no provocada, y en esos casos el médico suele investigar con mayor profundidad la posibilidad de una trombofilia subyacente o un proceso oncológico no diagnosticado.
¿Los jóvenes también pueden tener trombosis? Sí. Aunque la edad avanzada es un factor de riesgo, la trombosis puede presentarse a cualquier edad, especialmente en personas con trombofilia hereditaria, mujeres embarazadas o en puerperio, y personas que combinan varios factores de riesgo simultáneamente.
¿Una trombosis anterior aumenta el riesgo de tener otra? Sí, de forma significativa. El antecedente personal de TVP es uno de los factores de riesgo más importantes para un nuevo episodio, razón por la cual el seguimiento especializado a largo plazo es parte fundamental del manejo.
Si tienes dudas sobre tu nivel de riesgo o quieres conocer si tus factores personales requieren una evaluación, el equipo del Dr. Luis Gerardo Heredia Plaza en Monterrey puede orientarte.
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Referencias científicas

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Kearon, C., Akl, E. A., Ornelas, J., Blaivas, A., Jimenez, D., Bounameaux, H., … & Moores, L. (2016). Antithrombotic therapy for VTE disease: CHEST guideline and expert panel report. Chest , 149(2), 315–352. https://doi.org/10.1016/j.chest.2015.11.026
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